Hoy en día todavía, gran número de patios de centros de enseñanza -sobre todo Primaria y Secundaria-, así como por algunas de nuestras calles, siempre hay alguna que otra pelota en juego.
Este fenómeno abrumador, sencillamente se llama fútbol. Evidentemente, nunca va a otras opciones de juego (de igual o mayor pedagogía lúdica), pero el hecho es que el rodar de la pelota y poder darle una patada, atrae, divierte y libera catarsis, a muchos chiquillos del mundo. .
Es también de dominio público, la evolución de la textura de las pelotas: Desde el inicio cuando fue hecha por vejigas de animales diversos y recubiertas con piel…; modelos como este, hecho de FOAM, una espuma originalmente fabricada por la NASA, para dar comodidad y seguridad en los asientos de los pilotos espaciales.
• Ficha técnica de la Pelota FOAM «Mazaball FV00010885» (alta densidad)
Ventajas:
– Disipa la presión que se produce en el momento de golpearla. Es decir, es muy blanda; aunque hay de diferentes durezas, tamaños y peso.
– Al ser compacta, no necesita ni contiene aire.
– La Temporización es más lenta, provocando un juego más previsible y pautado; dando más tiempo de reacción, facilitando su uso y aprendizaje -apta sobre todo para patios escolares, plazas, esquinas o calles sin transitar, e incluso por sus inicios en «babyfutbol» -.
– Es inofensiva. Su impacto, prácticamente no produce ninguna repercusión ninguna -ni personal, ni material-.
– Amplia gama de colores.
Desventajas:
– Impracticable si se moja; porque absorbe toda el agua, adquiriendo demasiado peso.
– De duración limitada; su deterioro mucho en función del suelo donde se juegue y de la frecuencia de uso, obviamente. Su tamaño se reduce progresivamente, por su erosión (desgaste).
– Su bote es muy corto.
– Dificultad en darle cualquier efecto, en su dirección.
– Poco o nada competitiva.
Para todos los campos mencionados, es del todo funcional y recomendable.
Agradecer la colaboración a Eduard Català -M.E.F.; a l’IE DANIEL MANGRANÉ, de JESÚS-